La vida enseña, en Tochtepec, Puebla
Publicado el: 29 de marzo del 2012 | por: Ismael Morales | 538 veces leido.
Ernesto Gutiérrez Castro nació el 12 de enero de 1919, estudia en la primaria oficial “Lic. Benito Juárez” , a sus 26 años ya es Tesorero Municipal en el trienio 1945-1948, Juez Menor de lo Civil y Defensa Social de 1951 a 1954, Agente subalterno del Ministerio Público y Presidente Municipal Constitucional en el trienio de 1960-1963, tres años después se marcha con su familia a la ciudad Puebla buscando que sus hijos tengan mejores estudios.
Ahora a sus 93 años hace un recuento de su vida, de sus inicios, su juventud y madurez en Tochtepec, con todo un bagaje de vivencias, todo un cúmulo de sabiduría, toda clase de penurias como el enterrar a uno de sus cuatro hijos y a su esposa, nos regala un libro: La Vida Enseña.
La vida enseña a vivir, a sufrir, a gozar y Don Ernesto abre su armario de los recuerdos platicando de cuando ganó un premio en El Sol de Puebla por enviar a concursar un soneto, de cómo llegó el beisbol a Tochtepec, de cómo hizo su arribo el Oro Verde, la alfalfa que le dio tantas ganancias económicas a los agricultores que confiaron y aprendieron a cultivarla.
Hojear y leer “La Vida Enseña” es recorrer en la memoria de Don Ernesto las vivencias de su estadía en Tochtepec, cada página está cuajada de anécdotas de la vida diaria, de esos detalles que nosotros no les damos importancia como la convivencia en una cantina o la construcción de una escuela, solo es el tiempo quien nos hace pararnos y ver hacia atrás el camino recorrido, solo la paz de la edad nos hace revivir tantos momentos y hechos que tenemos que platicárselos a alguien, pues a ese alguien está dirigido este libro, para quien quiera revivir muchos detalles de la historia reciente de Tochtepec.
En el libro encontramos poesía, muchas anécdotas están plasmadas en una métrica suave, sencilla, sin tantos rebuscamientos literarios, he aquí dos ejemplos:
ES MI PUEBLO MUY BONITO
Tochtepec está ubicado,
De Valsequillo, en el centro.
P´a descubrir su grandeza
Busco en mi pobre cabeza
Y las palabras no encuentro.
Pasó la Revolución,
Vimos tiempos de pobreza,
Llego el agua de la presa
(Sistema de irrigación)
Y mejoró la situación.
Casi nadie lo creía;
Pero al fin llego el día.
Florecieron los trigales,
Alfalfares y maizales
Y cambió la economía.
Su gente laboriosa,
Lo digo en verso y en prosa,
Se dedica en forma diaria,
O más bien todos los días
A la industria agropecuaria.
No todos son campesinos
Pues muchos son comerciantes,
Todos son buenos vecinos,
Y al hallar nuevos caminos
La vida ya no es como antes.
De reglamento el domingo,
Cuando la campana avisa,
Por las calles muy de prisa,
Va la gente sin distingo
A escuchar la Santa Misa.
Allí está mi casa triste.
Pues volaron los polluelos
Y quedó el nido vacío.
Hoy la alegría ya no existe;
Se nota el ambiente frío.
Oh tierra de mis mayores;
Donde están mis raíces puras.
Pasan años, días y horas,
Y en humildes sepulturas
Descansan los anteriores.
Visiten mi pueblo un día,
De seguro volverán.
Tengan esto muy presente;
Que lo amable de su gente
Creo que nunca olvidaran.
Es mi pueblo muy bonito;
Motivo de inspiración,
Por lo mismo en otro escrito,
Le dedico una canción,
Algún día se las recito.
(2002)
EL MISTERIO DE LA VIDA
¡Oh, dulce misterio de la vida!
Como humilde mortal yo nada entiendo.
Unos gozan y viven con la fe perdida
Y otros sufren y por la fe, siguen viviendo.
Los ricos gastan su dinero de a montones;
En joyas, en paseos y francachelas.
Mueren los pobres y llegan a los panteones,
Y no tuvieron para comprar las velas.
Los ricos pueden comprar caras alhajas;
Ricas viandas se sirven en su mesa,
Y tantos que sufrieron la pobreza,
Nunca probaron siquiera las migajas.
Habitan ricos en mansiones.
Su vida es de sultanes y faraones;
Viven los pobres en chozas miserables,
Y se les juzga “SERES ABOMINABLES”.
¿POR QUÉ SE VIVE ASÍ EN ESTÉ MUNDO?
¿POR QUÉ ES TAN GRANDE ESTA DISTANCIA?
¿POR QUÉ ESTE MISTERIO TAN PROFUNDO?
Seguiremos rumiando esta ignorancia.
(2005)
En un poco más de 130 páginas leemos como la vida enseña a base de sufrimientos, trabajo y de cómo tenemos que disfrutar la vida guardándonos las más mínimas anécdotas, en estas hojas encontramos toda una lista de sucesos que ahora Don Ernesto nos comparte es esta obra. Aprovechémonos de esta sabiduría que a diario pasamos de largo pero que algún día igual se nos hará tan presente que la reviviremos.
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